El curso de Experto Universitario en Osteopatía Infantil por la UDIMA comenzará el 4 de noviembre en Madrid. Aún hay plazas disponibles.

La Osteopatía infantil es un concepto relativamente Nuevo en España, en otros países como EEUU, Francia o Inglaterra lo llaman Osteopatía Pediátrica y forma parte del organigrama de las profesiones sanitarias.

En Osteopatía Infantil aglutinamos la Osteopatía perinatal en relación al bebé, la Osteopatía Neonatal para los dos primeros meses de vida del pequeño, Osteopatía Pediátrica para la edad comprendida entre los 2 meses y los 2 ó 3 años, aunque el trabajo que se realiza en niños mayores de 3 años hasta los 13 ó 14 años también se considere Osteopatía Pediátrica, por concepto de método el término no resulta tan acertado.

La relación que tiene la denominación del método a utilizar, está directamente relacionado con la edad del paciente y el tipo disfunciones susceptibles de tratar con Osteopatía por ser las propias de la edad, el estado del crecimiento y la diferenciación entre predisposición, en proceso de e instauración de la lesión o patología para su futura cronificación en el individuo.

La adaptación de la Osteopatía a la estructura del bebé o del niño ha sido una evolución lógica, la demanda constante ha hecho que cada Osteópata realizase su propia formación personal desde su experiencia sin haber cursado ninguna formación específica.

La Osteopatía Infantil es una técnica de trabajo que viene del criterio osteopático y como tal ha ido desarrollándose.

Podríamos decir que la Osteopatía Infantil no es más que Osteopatía adaptada a la estructura del bebé o niño. No todos los Osteópatas trabajan esta forma de Osteopatía debido a que no se han especializado en ello.

Si hay algo que realmente diferencia la Osteopatía en adultos y Osteopatía en el bebé y en el niño es el hecho de que éstos están en plena fase de crecimiento y de formación. En Osteopatía Infantil se trabaja a favor de la inercia del crecimiento y de la expresión cinética de los tejidos en formación. Cualquier indicio de que algo esté formándose mal, tendremos la oportunidad de corregirlo con la ayuda de la naturaleza interna del propio individuo en formación. Podremos corregir, en la medida de lo posible, las deformaciones vertebrales que producen escoliosis, las deformaciones de los huesos del cráneo que producen plagiocefalia, las mal alineaciones de cartílago que producen un valgo o un varo en las rodillas; podremos incidir en las correcciones posturales de columna, pelvis, pisada. Convergencia y divergencia visual, compresiones nerviosas en niños a los que se les desvía un ojo o no pueden tragar bien, en este caso, por poner algún ejemplo de disfunciones de los pares craneales. Existe una frase del maestro y creador de la osteopatía, Andrew Taylor Still que dice “es mejor esperar a que el interior del cuerpo nos indique qué hacer a ejercer una fuerza ciega desde el exterior”.

Hay muchas razones por las cuales se producen lesiones osteopáticas y todas estas lesiones son capaces de residir en nuestro cuerpo, condicionando los diferentes parámetros de movimiento y función existentes en la biomecánica del ser humano. Si conocemos el origen de “la lesión”, podremos corregirlo en la medida en la que el propio cuerpo sea capaz de asimilar las normalizaciones realizadas. En el caso del público infantil, además de esto, tendríamos que sumar la gran ayuda de la fuerza natural que el proceso de formación ejerce sobre los procesos recuperatorios y de adaptación del niño.

Hasta hace poco tiempo, en el bebé sólo se trataban las deformaciones craneales, las escoliosis, las tortícolis y poco más. Con la evolución de la Osteopatía, como en el caso de la Osteopatía Visceral, se han ido adaptando una serie de maniobras creadas para el adulto, para los bebés y los niños, además de las diferentes formas de trabajar la Osteopatía, para incidir en distintas direcciones de crecimiento óseo y alineaciones de las diferentes articulaciones mal alineadas.

La formación en Osteopatía Infantil nace de la experiencia de los Osteópatas que llevan un mínimo de años trabajando con bebés y niños y observando los procesos evolutivos de las lesiones en potencia en la fase de crecimiento y la realidad de la eficacia de las técnicas osteopáticas; comprobando resultados relacionados con la propia capacidad recuperatoria de los bebés y los niños en relación a la técnica aplicada en ellos.

Somos muy pocos Osteópatas especializados en Osteopatía Infantil si lo comparamos con los miles de Osteópatas Generalistas que ejercen en España.